15 May ¿Las varices se tienen que operar siempre? Lo que debes saber antes de decidir
Las piernas cansadas al final del día, la sensación de pesadez, el picor o el dolor que aparece después de estar mucho tiempo de pie: son síntomas de mala circulación en las piernas que muchas personas asocian a las varices y que, tarde o temprano, les llevan a hacerse una pregunta concreta. ¿Tengo que operarme? ¿No hay otra opción?
La incertidumbre es comprensible. La cirugía genera dudas —tiempo de recuperación, riesgos, resultados— y no siempre está claro si es la única salida o si existen alternativas igual de eficaces. La respuesta, afortunadamente, no es tan sencilla como «sí» o «no», y conocerla puede marcar la diferencia entre un tratamiento adecuado y uno innecesario.
¿Las varices deben operarse siempre?
No. Las varices no deben operarse siempre. La cirugía es una opción entre varias, y su indicación depende del grado de afectación, los síntomas y el estado de salud del paciente. En muchos casos, técnicas mínimamente invasivas como la escleroterapia, el láser o la radiofrecuencia permiten eliminar las varices sin necesidad de pasar por quirófano.
La decisión de intervenir —y cómo hacerlo— debe tomarla siempre un especialista en cirugía vascular tras una evaluación individualizada. Factores como el tamaño de las varices, la presencia de insuficiencia venosa, los síntomas o el riesgo de complicaciones determinan cuál es el tratamiento más apropiado en cada caso.
Lo que sí es importante es no ignorarlas. Las varices son una enfermedad progresiva: sin tratamiento, tienden a empeorar con el tiempo y pueden derivar en complicaciones más graves, como úlceras venosas o tromboflebitis.
Datos clave sobre el tratamiento de varices
A continuación se explican los aspectos fundamentales que determinan si las varices requieren cirugía, qué alternativas existen y qué cabe esperar a largo plazo.
1. Cuándo operar
La intervención quirúrgica está indicada en casos concretos en los que otros tratamientos no son suficientes o no resultan adecuados.
Se considera la cirugía cuando existe insuficiencia venosa crónica significativa, es decir, cuando las válvulas de las venas no funcionan correctamente y el retorno de sangre al corazón se ve comprometido. También cuando las varices son de gran calibre, cuando hay síntomas persistentes que afectan a la calidad de vida —dolor, edema, cambios en la piel— o cuando existe riesgo real de complicaciones como trombosis superficial o úlceras.
La técnica más empleada en cirugía convencional es la safenectomía, que consiste en la extirpación de la vena safena a través de pequeñas incisiones. Requiere anestesia y un período de recuperación de varios días o semanas, dependiendo del paciente y la extensión del procedimiento.
En cualquier caso, la cirugía no es la primera opción por defecto, sino la respuesta a una situación clínica que así lo exige.
Te puede interesar: ¿es dolorosa la operación de varices?
2. Alternativas a la cirugía
Muchas varices pueden tratarse hoy con técnicas mínimamente invasivas que no requieren quirófano, apenas dejan cicatrices y permiten una recuperación mucho más rápida.
La escleroterapia con espuma consiste en inyectar una sustancia que irrita la pared de la vena, lo que provoca su cierre progresivo. Es especialmente eficaz en varices de mediano y pequeño calibre, y puede realizarse en consulta sin anestesia general.
El láser endovenoso y la radiofrecuencia actúan de forma similar: introducen calor en el interior de la vena a través de una fibra o catéter, lo que produce su sellado desde dentro. Están indicados para varices de mayor tamaño, como las de la vena safena, y ofrecen resultados comparables a la cirugía con mucho menor impacto sobre el paciente.
Estas alternativas a la operación de varices han ganado terreno en los últimos años precisamente porque combinan eficacia y seguridad con una recuperación más ágil y menor tasa de complicaciones.
3. Opciones menos agresivas
En los casos más leves, cuando las varices son pequeñas, no generan síntomas importantes o el paciente no puede someterse a ningún procedimiento, las medias de compresión graduada son el recurso principal.
Te puede interesar: cómo elegir medias de compresión para varices.
Su función no es eliminar las varices existentes, sino aliviar los síntomas —pesadez, hinchazón, cansancio— y frenar la progresión de la enfermedad. Actúan ejerciendo una presión decreciente desde el tobillo hasta el muslo, lo que favorece el retorno venoso y reduce la presión en las venas afectadas.
Son una herramienta válida como medida de control, especialmente mientras se valora o se espera otro tipo de tratamiento, pero no deben confundirse con una solución definitiva.
4. Pueden volver a aparecer
Uno de los aspectos que más preocupa a quienes se plantean un tratamiento es si las varices regresarán. La respuesta honesta es que la tendencia a desarrollarlas no desaparece, independientemente del tratamiento recibido.
Las varices tienen un componente genético importante. El hecho de eliminar las existentes —ya sea mediante cirugía, láser o inyecciones— no modifica los factores que las causaron. Por eso, con el tiempo, pueden aparecer nuevas varices en otras zonas o, en menor medida, en la misma área tratada.
Esto no significa que el tratamiento sea inútil: reducir las varices existentes mejora los síntomas, previene complicaciones y mejora la calidad de vida. Pero el seguimiento periódico con un especialista sigue siendo necesario para detectar nuevas lesiones a tiempo y actuar antes de que progresen.
Por supuesto, evitar ejercicios prohibidos para las varices y otras acciones qué no debes hacer cuando tienes venas varicosas hará que el tratamiento sea más duradero.
En las clínicas del Dr. Rafael Sánchez eliminamos varices sin cirugía
Si tienes varices y quieres saber qué tratamiento es el más adecuado para ti, en las clínicas de varices del Dr. Rafael Sánchez, con sedes en Granada y Jaén, realizamos una valoración personalizada para ofrecerte la solución más eficaz y menos agresiva posible.
Trabajamos con las técnicas más avanzadas en el tratamiento de la insuficiencia venosa: escleroterapia con espuma, láser y radiofrecuencia, entre otras. En la mayoría de los casos, no es necesario pasar por quirófano.
Solicita tu consulta y resuelve todas tus dudas con un especialista.



No Comments