¿Cuáles son los síntomas de una mala circulación en las piernas y en los pies? - Doctor Rafael Sánchez
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¿Cuáles son los síntomas de una mala circulación en las piernas y en los pies?

¿Cuáles son los síntomas de una mala circulación en las piernas y en los pies?

Una mala circulación de la sangre puede provocar serios problemas en el organismo. Nuestro cuerpo funciona gracias a un sistema vascular compuesto por millones de vasos sanguíneos de diferentes tipos: arterias, venas y capilares. Los problemas circulatorios también son conocidos como problemas vasculares y, aunque algunos pueden ser comunes, otros pueden llegar a ser muy graves.

Las causas de los problemas de circulación son muy variadas y pueden ir desde la genética, las enfermedades cardíacas, las infecciones o lesiones o incluso los malos hábitos como el tabaco o la vida sedentaria. En cuanto a la gravedad, uno de los problemas más serios son la formación de aneurisma o coágulos sanguíneos que puedan llegar a bloquear el paso de la sangre por algunos órganos vitales.

Otras complicaciones circulatorias pueden dar paso a problemas que, en principio, pueden ser más leves como la aparición de varices en las piernas. Las varices son esas venas oscurecidas que surgen, sobre todo, en la parte más baja del cuerpo. Son vasos dañados por los que la sangre ha dejado de fluir con normalidad y se ha acumulado. Esta acumulación da paso a un ensanchamiento de la vena dejándola con ese color oscurecido tan característico. Las varices pueden aparecer en venas profundas, como las safenas internas y externas, o capilares más externos. En el último caso estaríamos hablando de arañas vasculares.

SÍNTOMAS DE LA MALA CIRCULACIÓN

Si has notado alguna vez que tus pies se hinchan o que la sensación de cansancio en tus piernas se repite con demasiada frecuencia, puede que tu sistema circulatorio no esté funcionando a pleno rendimiento. El motivo principal de que sean estas zonas las que más comúnmente reciben los síntomas es porque son las partes más bajas del cuerpo y, por tanto, las que necesitan más esfuerzo para subir la sangre de nuevo hasta el corazón.

Pero siguiendo con esas señales, las arañas vasculares aparecen por ese mal retorno de la sangre y son uno de los primeros síntomas de una mala circulación. Pero, como hemos citado con anterioridad, estas venas son superficiales y el hecho de que estén dañadas siempre será menos graves que la aparición de varices más profundas. Aunque tampoco son un problema de primeras importante, sí conviene prestar atención a las varices y acudir a un especialista para que no deriven en una obstrucción sanguínea. Las técnicas para eliminar varices han avanzado tanto que ya puede hacerse sin cirugía.

La mala circulación en las piernas también puede llegar a provocar una sensación de hormigueo y calambres. El bloqueo del flujo sanguíneo es el que provoca estas sensaciones que pueden llegar también a hinchar las piernas y los pies. Por otro lado, algo curioso tiene que ver con el color de las uñas de los pies. Si el color de nuestras uñas se torna en azules o violetas es que no están recibiendo el oxígeno suficiente a través de la sangre.

Los cambios de colores en la piel son otro de los síntomas. Las propias varices tiñen algunas venas de las piernas de oscuro, pero los problemas circulatorios también pueden producir manchas, moratones o eccemas. Por ello, también tenemos que estas pendientes a cualquier alteración cutánea. Además de esto, si nos cuesta demasiado realizar movimientos también podemos estar ante alguna alteración circulatoria. La sangre transporta al cuerpo oxígenos y nutrientes, si estos no llegan con normalidad sentiremos una gran pesadez.

También podemos prestar atención a la cicatrización de las heridas. Cuando sufrimos una herida los glóbulos blancos y nuestro sistema inmunitario sale a la acción para desarrollar la tarea de cicatrizar. Si notas que alguna herida de tus piernas o de tus pies tarda demasiado en cicatrizar es posible que la sangre no esté circulando con normalidad y no esté siendo capaz de transportar los elementos necesarios para cerrar esa herida.

CONSEJOS PARA MEJORAR EL FLUJO SANGUÍNEO

Como hemos señalado, el por qué se produce un flujo inadecuado de sangre tiene diferentes respuestas. El factor hereditario es importante y, si nuestros progenitores sufren problemas circulatorios, es posible que en algún momento también lleguen a nuestras vidas. Este factor genético es incontrolable, pero existen una serie de factores relacionados con los hábitos que podemos cambiar para prevenir problemas de circulación.

Uno de ellos es evitar la misma posición durante un buen número de horas. Esto, en términos generales, se relaciona con evitar tener una vida sedentaria. Si en nuestro día a día pasamos muchas horas sentados nuestro sistema circulatorio tendrá problemas para funcionar. Por eso muévete, haz ejercicio y no dediques la mayor parte de tu día a estar sentado. El deporte es el mejor aliado para prevenir problemas circulatorios y es una de las bases de una vida saludable.

Si por trabajo debes permanecer mucho en la misma posición, trata de dar breves paseos o de mover las piernas con algunos ejercicios sutiles durante la jornada. Evita también mantener las piernas cruzadas y, al finalizar el día ponlas en alto y date un buen masaje. No te olvides del calzado ni de la ropa. Lo más adecuado para no entorpecer la circulación es utilizar un zapato cómodo que no apriete y que nos permita andas bien. Del mismo modo, evita las prendas muy ceñidas, sobre todo si se trata de pantalones.

La dieta es otro de los factores determinantes para gozar de una buena salud. Una dieta equilibrada sin excesos de grasas, azúcares o sal es la mejor opción. También existen algunos alimentos que pueden ayudarte a mejorar la circulación como son la cúrcuma, el ajo, el limón o los frutos secos. Lo que se debe evitar siempre son los alimentos procesados y ultraprocesados, además de otros que no son nada saludables como la bollería industrial.

Beber agua también contribuirá a mantener nuestro organismo en buen estado. En muchas ocasiones consumimos menos agua de la que nuestro cuerpo necesita y esto lo resiente. Beber más agua y dejar de lado las bebidas azucaradas es un buen paso. Igualmente, el alcohol es un gran enemigo de nuestro organismo, como lo es también el tabaco. Está médicamente demostrado que ambas cosas también pueden ser el detonante de problemas de circulación.

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Cirugía Vascular y Angiología Granada y Jaén | Doctor Rafael Sánchez