04 Mar Cómo aliviar el dolor de varices: 15 consejos que puedes aplicar hoy mismo
¿Sientes que tus piernas pesan como si estuvieran llenas de plomo al final del día? Ese dolor punzante, la hinchazón y el ardor provocados por las varices no solo son una molestia estética, sino una señal de que tu circulación de retorno necesita ayuda urgente.
La buena noticia es que no tienes por qué resignarte a vivir con esa pesadez constante. Aplicando cambios estratégicos en tu rutina y adoptando hábitos de higiene venosa, es posible reducir drásticamente la inflamación y recuperar el bienestar en tus piernas.
En esta guía, te presentamos 15 consejos prácticos y respaldados por especialistas para calmar el dolor de varices de forma efectiva y segura.
15 consejos para tratar el dolor de varices
Controlar la insuficiencia venosa requiere un enfoque multidisciplinar. No se trata solo de aplicar un remedio aislado, sino de crear un entorno favorable para que la sangre fluya correctamente hacia el corazón.
1. Mucho cuidado con los remedios caseros
Es común encontrar publicidad sobre cremas «milagrosas» o ungüentos a base de vinagre y hierbas que prometen hacer desaparecer las varices. La realidad es que una varice es una vena dilatada por un fallo valvular y ningún producto tópico puede reparar esa estructura.
Usa cremas solo para hidratar la piel o aportar frescor, pero nunca como tratamiento único. Para entender mejor este proceso, puedes leer más sobre por qué se producen las varices.
2. Elige el calzado adecuado
El calzado influye directamente en el retorno venoso. Los tacones altos impiden que el músculo de la pantorrilla se contraiga por completo, mientras que los zapatos totalmente planos tampoco favorecen el bombeo.
Lo ideal es usar un zapato cómodo con una cuña de 3 o 4 centímetros, lo que optimiza la bomba muscular al caminar.
3. Controla tu peso
El exceso de grasa corporal, especialmente en la zona abdominal, ejerce una presión adicional sobre las venas de las piernas.
Al reducir el peso, disminuyes la carga que deben soportar tus vasos sanguíneos, facilitando que la sangre venosa venza la fuerza de la gravedad con menos esfuerzo.
4. Evita estar de pie o sentado mucho tiempo
La falta de movimiento es el peor enemigo de la circulación. Si tu trabajo te obliga a mantener una postura estática, intenta dar breves paseos cada hora o realiza movimientos circulares con los tobillos.
Estas pequeñas contracciones musculares actúan como un corazón periférico que empuja la sangre hacia arriba.
5. Masajea tus piernas
Un masaje suave puede ser muy reconfortante si se hace correctamente. Realiza movimientos ascendentes, desde el tobillo hacia el muslo, sin presionar directamente sobre las venas más dilatadas.
El objetivo es ayudar al drenaje del exceso de líquido acumulado en los tejidos, no aplastar la variz. Si tienes dudas sobre la técnica, descubre si siempre es bueno masajear las varices.
6. Aplica una terapia de compresión
Las medias de compresión son la herramienta más eficaz para gestionar el dolor. Ejercen una presión controlada que ayuda a las válvulas de las venas a cerrarse mejor y evita que el líquido se filtre a los tejidos.
Consulta con tu médico para saber qué grado de compresión (ligera, media o fuerte) es el adecuado para tu caso, es fundamental saber cómo elegir medias de compresión adecuadas para tu caso particular.
7. Termina tus duchas con agua fría
El agua caliente dilata las venas y empeora la pesadez. Por el contrario, el agua fría provoca una vasoconstricción inmediata que tonifica las paredes venosas.
Al finalizar tu aseo, aplica un chorro de agua fría desde los pies hacia las ingles para reactivar la circulación de forma instantánea.
Puedes profundizar en los beneficios del frío para las varices en nuestro blog.
8. Evita cruzar las piernas
Sentarse cruzando las piernas es un hábito que comprime la vena poplítea, situada detrás de la rodilla.
Esta obstrucción mecánica dificulta el paso de la sangre y aumenta la presión en la parte inferior de la pierna, agravando la aparición de arañas vasculares y el dolor.
9. No te automediques
Aunque existan fármacos venotónicos de venta libre, siempre deben ser pautados por un profesional.
Tomar analgésicos de forma crónica puede enmascarar problemas más graves. Un especialista debe valorar si necesitas medicación específica para reforzar la pared de la vena o si requieres otro tipo de intervención.
10. Controla el consumo de sal
El sodio favorece la retención de líquidos, lo que aumenta el volumen de sangre y la presión dentro de las venas.
Reducir la sal en las comidas ayuda a que tus piernas estén menos hinchadas al final del día y disminuye la sensación de tensión cutánea.
11. Bebe suficiente agua
Mantener una hidratación adecuada es fundamental para la salud de la sangre.
El agua ayuda a eliminar toxinas y mejora la fluidez sanguínea. Además, una buena hidratación previene el estreñimiento, el cual aumenta la presión abdominal y empeora indirectamente las varices.
12. Evita fuentes de calor directas
La exposición directa al calor, como saunas, depilación con cera caliente os braseros, dilata las venas excesivamente.
Si buscas alivio para el dolor, el calor solo te proporcionará una sensación momentánea de relajación que después se traducirá en mayor inflamación y pesadez.
Te explicamos todo sobre la relación entre varices y calor aquí.
13. Haz deporte (con cabeza)
El ejercicio físico es esencial, pero no todos los deportes son iguales. Actividades de bajo impacto como nadar, caminar o montar en bicicleta son excelentes.
Sin embargo, existen ciertos ejercicios prohibidos para varices que conviene conocer para no agravar la situación.
14. Evita usar ropa ajustada
Las prendas que aprietan la cintura, las ingles o los muslos actúan como un torniquete.
Los pantalones muy ceñidos o las fajas dificultan que la sangre suba hacia el torso, provocando que se estanque en las extremidades inferiores y aumente el dolor.
15. Sube tus piernas
Aprovecha los momentos de descanso para elevar las piernas por encima del nivel del corazón.
Basta con 15 o 20 minutos varias veces al día para notar un gran alivio. Esta postura utiliza la gravedad a tu favor, permitiendo que la sangre acumulada regrese al corazón sin esfuerzo.
¿Necesitas un tratamiento especializado en Granada?
Si a pesar de seguir estos consejos el dolor persiste o quieres eliminar tus varices de forma definitiva, lo ideal es acudir a un profesional. En la clínica de varices en Granada del Dr. Rafael Sánchez, somos especialistas en el diagnóstico y tratamiento avanzado de la insuficiencia venosa.
No dejes que el dolor de piernas condicione tu día a día. Contacta con nosotros para una valoración personalizada y descubre las soluciones más eficaces y mínimamente invasivas para recuperar tu salud vascular.



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